Satisfacción, gozo y alegría fueron los predominantes en las 32 familias que recibieron un hogar más digno este fin de semana, en el marco de la Primera Construcción de TECHO Paraguay, del 27 de febrero al 1 de marzo, en donde alrededor de 300 voluntarios construyeron codo a codo junto a ellos.
Los voluntarios partieron del Colegio Santa Clara rumbo a Ypané, y se hospedaron en las escuelas aledañas a los barrios, de donde salían para encontrarse con las familias junto a las que construyeron todo el fin de semana. En San Felipe Nery se construyeron 16 viviendas, y 8 en Fortaleza y 30 de julio.
Para TECHO, el ser voluntario implica generar asociatividad. Pero no solo el valor que le dan los jóvenes a actividades solidarias, sino también de la importancia de formarse desde la realidad de sus compatriotas que habitan los territorios sociales. Desde TECHO se promueve el diálogo, el cuestionamiento y la toma de conciencia ante un problema estructural que demanda ya no solamente voluntarios activos, sino de ciudadanos comprometidos.


